La vuelta de José Luis Gayà al once titular del Valencia es una de las noticias que nos hacen sonreír a todos. El capitán es unas de las piezas claves de este equipo, y en un año especialmente intenso y complicado, lo cierto es que las lesiones no le están dejando tranquilo. Si jugara todos los partidos de Liga que quedan hasta el final, se iría a 26, su cifra más baja desde la campaña 15/16, cuando tuvo muchos problemas que incluso algunos usaron para decirle que, al haber ampliado su contrato, ya no estaba tan metido (genios que tenemos sueltos en todas partes). En Copa, eso sí, ha disputado todos los encuentros menos el de la primera ronda ante el Utrillas, y todos de salida menos frente al Cartagena.
Contra el Athletic, como ya sabemos, se tuvo que retirar a la media hora porque no podía más. Paró un mes largo, se perdió encuentros con su equipo y con la selección, pero contra el Cádiz, el 2 de abril, regresó para disputar unos minutos. Y si todo va bien, contra el Rayo volverá a ser titular en un partido de Liga después de más de mes y medio. Demasiado tiempo para alguien tan esencial para el equipo, pero las lesiones no avisan y no tienen piedad de nadie. Todo siempre tiene varias lecturas, y es que su ausencia se ha notado menos que otras veces, afortunadamente.
Entre Lato y Jesús Vázquez le han hecho la cobertura de forma perfecta, y eso que el de La Pobla tampoco anda fino esta campaña con el tema físico. Pero ahora, en el mejor momento del año, cuando todo está en juego y se decide, parece que el lateral zurdo de Pedreguer está a tope y descansado, mucho más que el resto, porque su carga de partidos es mucho menor. Hay que pensar siempre en las cosas positivas que nos deja cualquier circunstancia. De su rendimiento a partir de hoy dependen muchas de las opciones del equipo, y si emerge el mejor Gayà, las opciones de terminar haciendo algo grande aumentan poco menos que de forma exponencial.