El Valencia de Bordalás es un gran equipo, más allá del fútbol. Pongamos un ejemplo. Venimos de jugar un partido de la máxima exigencia, con un desgaste físico y mental gigante. Dos de los tres porteros, lesionados. De los cuatro centrales, uno sancionado, uno lesionado y otro tocado. De los dos laterales izquierdos del equipo, uno lesionado, y el otro cae en el minuto 3. Y se juega un encuentro serio, y lo más importante, se ganan los 3 puntos.
No tengo claro que seamos conscientes de lo fuerte que hace a un grupo este tipo de cosas, porque lo une contra la adversidad, que siempre es la mejor forma de armar una fortaleza a prueba de bombas. Y esto no ha sido algo aislado, sino que viene siendo una constante con una plantilla corta en algunos sitios, que intenta tapar sus carencias y potenciar sus virtudes, a pesar de que les demos muchos palos en demasiadas ocasiones.
Se ha completado la mejor semana en mucho tiempo, con3 victorias en 3 partidos clave, que han hecho que Liga miremos de forma definitiva hacia arriba, y que consigamos el pase a otra final 3 años más tarde. Y todo con la carencias que ya sabemos que tenemos, pero siempre suplido con un entusiasmo y una fortaleza mental que ponemos muy poco en valor, cuando quizá es de las cosas más importantes que tenemos.