¿Y si el proceso de venta del Valencia sufriera un acelerón justo después de firmar el acuerdo con CVC que consiguió la Liga? El club puede ingresar en torno a 130-140 millones de euros, una cifra exacta que conoceremos en breve, y que tiene unos destinos previamente fijados por el organismo que preside Javier Tebas. Un 70% debe ir destinado a la mejora de infraestructuras, en nuestro caso terminar el Nuevo Mestalla. Un 15% debe ir destinado a subsanar el déficit que se haya generado en la época de la pandemia. Y el 15% restante se debe emplear en fichajes.
Se sabe, además, que ese 70% de la primera partida puede ser mayor, lo que hace que el futuro santuario valencianista esté, lógicamente, mucho más cerca. Y no porque los políticos valencianos hayan lanzado un ultimátum al club… aunque con el colchón de este acuerdo, que esto siempre ha ido de dinero y de nada más por parte de todos. Pero con este asunto resuelto, el valor del club aumenta, o al menos, bajan los problemas que tendría su máximo accionista, se llamara como se llamara. “Sólo” quedaría vender la parcela del actual Mestalla, y con eso, el horizonte económico del Valencia sería totalmente distinto al que tiene ahora. Que Lim esté esperando este momento para “darle el pase” a sus acciones es algo que no podemos descartar.
Porque en mi cabeza no entra que se ponga ahora a generar otro proyecto como el que arrancó en 2014 o el de 2017. Y más sabiendo que la situación social contra él y contra Meriton, y contra la gente que tiene aquí al mando de la nave, es absolutamente imposible darle la vuelta. De aquí a junio tienen que pasar muchas cosas en muchos sentidos, y si no se produce en este tiempo ese proceso de catarsis, sinceramente, no sé cuándo puede ocurrir. Y sobre todo, no tengo ni idea de lo que pretenderá Lim con el club si no se decide a vender, siempre que haya comprador, claro.