“El ego de quienes anteponen el odio al progreso es el freno del valencianismo. Seamos conciliadores, todos nos equivocamos, es momento de buscar JUNTOS lo que todos queremos y colgar el ego, el rencor, en el armario. No hay NADIE que apoye esta gestión. La unión es la esperanza". La reflexión es de mi amigo Damià Vidagany. Y encierra tanta verdad y tanto sentimiento, que no entenderla o ver otras cosas en ella, produce una inmensa tristeza. Al menos a mí.
El ego de quienes anteponen el odio al progreso es el freno del valencianismo. Seamos conciliadores, todos nos equivocamos, es momento de buscar JUNTOS lo que todos queremos y colgar el ego, el rencor, en el armario. No hay NADIE que apoye esta gestión. La unión es la esperanza.
— Damia Vidagany (@DamiaVII) January 5, 2021
Dami incide en un concepto básico: no hay nadie en Valencia que apoye esta gestión actual de Peter Lim. Y voy a seguir poniéndolo a él como hilo conductor, y espero que no se enfade conmigo. Murthy lo tira de malas maneras en 2017, en junio, y hasta que no se empiezan a tomar decisiones que son marcianas, especialmente la de Mateu Alemany (que fue Damià quien lo trajo al Valencia, y nadie más), no dice absolutamente nada sobre la actualidad del club. Él me enseñó a entender, lo que se puede, el mundo Meriton, para los últimos 18 meses escapan a todos.
Desde ese momento se ha mostrado crítico e incisivo, y comparto con él gran parte de su argumentario. Pero por encima de todo, apelo también al sentimiento valencianista cierto, a ese institinto de supervivencia que nos hace pensar, sólo y exclusivamente, en salvar la categoría como sea, y después pensar en todo lo demás. Y por supuesto, sin bandos, trincheras o comisarios políticos que vayan señalando a nadie por el camino, porque eso no te va a ayudar a ganar un solo partido, ni tampoco a sacar a Peter Lim del club.