El orgullo de tener jugadores como José Luis Gayà en el Valencia es algo que deberíamos valorar mucho más. Porque al final lo damos por hecho, lo tomamos como algo normal, y casi siempre acaba pasando por alto. El crecimiento del de Pedreguer dentro y fuera del campo, en el fútbol y en lo que no es el fútbol, ha sido exponencial desde hace 3 años. Y sobre todo sale a relucir cuando las cosas se tuercen, cuando no todo es un camino de rosas. Porque ese es el momento en el que aparecen los que valen.
-- @jose_gaya, en @MovistarFutbol
— Tiempo de Juego (@tjcope) November 1, 2020
---- "Sinceramente, el punto es lo de menos. Hoy ha sido el Valencia que todos queremos ver"
--️ "Me da igual haber perdido. Esta es la sensación que queremos tener en todos los partidos" pic.twitter.com/eiURzT1gAS
Su imagen en Mestalla antes y después del penalti que mete Carlos Soler, sus declaraciones de capitán absoluto después del partido (que algunos no las hayan entendido duele en el alma, pero qué le vamos a hacer), son cosas que en un vestuario valen oro. Que unen, que suman y que hacen crecer. Y ahora mismo Gayà lo sabe, porque es el primero que querer ir a dar la cara. Ser capitán es mucho más que llevar el brazalete, lo he dicho siempre.
Pedazo de foto. Y reconozco que yo estaba igual en el suelo de casa, hasta me bajé del sofa. https://t.co/9ZOxUNcMEf
— Drakul -- (@drakulVCF) November 2, 2020
Le quedan dos años de contrato, y todo el mundo quiere que renueve, y él, renovar. Que se haya tomado un tiempo para avanzar es lo más normal del mundo, y nadie se puede extrañar por ello, y mucho menos que pueda pensar que se quiere bajar del barco. Tipos con ese sentido de pertenencia y con el ADN Valencia CF metido en el cuerpo valen un imperio y no se pagan con dinero. Respeto absoluto.