“En Valencia ya no nos gusta hablar de fútbol, hemos creado la raza del periodista social y no existe el periodista deportivo”. La reflexión no es mía, sino de un gran tipo y contertulio durante muchos años, Javier Orts Moscardó, y tampoco es de esta mañana, sino de hace más de una década. Y ahí viene el drama, porque en más de 10 años la cosa no ha cambiado nada, es más, se ha hecho peor, y los responsables somos todos. Y eso que cuando don Javier me decía estas cosas las redes sociales estaban en fase de nacimiento, y no pesaban lo que pesan ahora, o lo que parece que pesen, que el mundo no es twitter, aunque vivamos anclados a él de forma constante. No nos gusta hablar de fútbol, en general a todos, porque cualquier excusa es buena para hacerlo de otra cosa.
Y no, no critico a los compañeros de la prensa, que aquí todos tenemos que hacer nuestro trabajo y comer, y muchos tiene que hacer sacrificios que sólo ellos saben. Pero lo que nos mueve a todos es el juego, el balón, la esencia de este deporte. Hablar de si vuelve Gayà o repite Costa, de si Garay está listo o puede tener opción Diakhaby, o incluso Mangala. Si Parejo le va a dar al equipo ese toque con Kondogbia, si las alas están bien con Soler y Guedes o hay que cambiar. Si la dupla de ataque deber ser Gameiro y Rodrigo o si Maxi tiene cabida. De fútbol, de ese deporte perro y maravilloso que al final es lo que nos tiene que mover a todos, lo que nos mueve en definitiva. Se nos ha olvidado, y es una pena.