Jorge Mendes es el mejor agente de jugadores del mundo, de eso no hay duda, es el que más contactos tiene en este negocio, al que más favores deben y el que más domina todo. Y tiene muchos amigos dentro de este sector, también enemigos, porque al final, será el número uno tiene eso, que no le puedes caer bien a todo el mundo. Y que Mendes sea amigos, consejero y hasta socio del dueño de tu club, en este caso del Valencia, no se puede considerar malo, sino todo lo contrario, y es más, al final a eso se le debería sacar mucho más partido, porque aquí somos mucho de ofendernos por estas cosas pero luego ver cómo otros hacen negocios que a nosotros nos hubiera encantado. Tenemos por lo tanto la piel muy fina pero de forma selectiva, algo muy particular, muy nuestro por otra parte.
Y es que Jorge Mendes va a hacer con el Atlético de Madrid un negocio de muchos millones de euros, que personalmente a servidor, le hubiera encantado que hiciera en el Valencia. Los rojiblancos van a pagar 120 millones de euros por Joao Félix, el jugador del Benfica, pero no sólo ellos, también algunos socios y amigos de Jorge Mendes. ¿El objetivo? Sencillo. Que el chico explote de forma bestial en España, que marque goles sin parar en la Liga y en la Champions League, que eso será bueno para los colchoneros, y en el plazo de 2-3 años, que esos 120 millones de euros se puedan aproximar a los 200. ¿Alguien me explica lo que tiene eso de malo? Porque tengo claro que hay gente que le ve una parte de negativo que a mi me cuesta, lo reconozco. Y yo quiero eso en mi equipo, ganando títulos y ganando dinero. Porque eso no es malo, ¿verdad?