“El secretario técnico del Valencia no se puede enterar de los fichajes por la prensa”. Las palabras del ya es ex empleado del club, Vicente Rodriguez, sobre su salida, van a levantar ampollas. Y es que si salida no iba a ser tranquila, porque se ha ido fraguando durante meses entre bastidores, y aunque ha explorado ahora, podía haberlo hecho en cualquier momento desde mucho antes de Navidad. No hubo feeling personal entre Longoria y el propio Vicente, y eso, en un grupo de trabajo cerrado y pequeño es igual a problemas graves sin vuelta atrás. Lo que realmente haya pasado entre ambos lo saben ellos, pero el de Benicalap no se ha mordido la lengua a la hora de explicar los motivos de su salida. Ha sido como es él, y en más de 20 años que lo conozco, jamás le he visto mentir.
Cuando dos partes tienen discursos tan antagónicos, aunque Longoria no haya hablado y no vaya a hacerlo, meterse en medio es absurdo. Pero Vicente ha mandado mensajes muy “salvajes”: “del fichaje de Rubén Sobrino me enteré por el director deportivo del Alavés”. O este otro, muy duro y dirigido a parte del entorno: “¿cómo voy a filtrar fichajes si me enteraba de ellos por la prensa?”. La entrevista ha sido en la Cadena SER, y las teorías de la conspiración han empezado a funcionar a toda velocidad. Y no, las cosas no son así. Vicente es un tipo llano y sensato, por el que Alemany ha dado la cara, y él por Alemany. Convendría una explicación del Valencia, porque sería sana.