Ayer solo servía ganar, los resultados de los rivales obligaban al Valencia a conseguir los tres puntos en el derbi de la ciudad. La pasada semana el equipo de Marcelino pecó de conformismo y sobre todo de exceso de confianza, ante el Levante todo fue diferente. En ningún momento del duelo los de Paco López tuvieron opciones y tras lograr el empate sufrieron el empuje del Valencia. Los de Marcelino marcaron muy pronto, el técnico acertó de lleno con la dupla Mina-Guedes y ambos completaron un partido lleno de aciertos. Pero la mejor noticia, y sobre todo la que más valoró el público de Mestalla, fue el hecho de que tras adelantarse en el marcador el Valencia buscara con ganas hacer daño al rival y sentenciar el choque.
El Levante se encontró con el empate en una acción desafortunada, pero lejos de hundir al Valencia el tanto espoleó a los jugadores y guiados por Guedes se tardó muy poco en recobrar la ventaja. Queda el tramo final del campeonato y la resolución de los torneos coperos, pero la ambición debe ser el signo de identidad de un equipo que tiene mimbres para proponer y hacer daño. Ante el Levante Mestalla disfrutó y presenció uno de los mejores encuentros de los suyos en lo que va de temporada. No hubo tiempo para la especulación y afortunadamente el conjunto de Marcelino sigue vivo en la lucha. Ahora es momento de volver a pensar en europa y confirmar el jueves el ansiado pase a las semifinales de la Europa League.