Las razones por las que se criticó a Marcelino García Toral por celebrar el gol de Piccini en el minuto 93 contra el Huesca, primero son incomprensibles, y luego te reportan a un viaje en el tiempo. Cuando tienes compromiso, te juegas mucho y lo sientes como algo tuyo, aunque hayas cometido errores y seas consciente, si el asqueroso y maravilloso fútbol te regala un triunfo que es aire paras respirar en el 93 y cuando no lo esperas y no lo mereces, si no das riendas suelta a todo es que no te importa donde estás, ni lo que pase, ni la gente. Marcelino reventó, como todo el vestuario, y saltó al césped como si el gol lo hubiera marcado él, porque de alguna manera él era el que más respiraba con ese tanto. Y estamos hablando de un partido de Liga de la jornada 17…
Muchos están criticando esta imagen... "Por celebrar un gol así contra el Huesca".
— GolChe VCF (@GolcheVcf) 23 de diciembre de 2018
Pues mirad, me da igual si es contra el Huesca o el Real Madrid, son 3p. Yo ahí veo compromiso, sacrificio y ganas de sacar las cosas adelante. Llamadme raro si queréis, pero hasta me gusta. pic.twitter.com/Up7F7FF1sO
Cuando el Sevilla hizo el 3-1 en Mestalla en casi el mismo minuto en las semifinales de la Europa League, el entrenador del equipo contrario saltó al césped de Mestalla con la misma fuerza y la misma explosión que Marcelino. Y en aquella ocasión había una final europea de por medio. Que a mi me sentó mal, muy mal, como a todos, es algo que no voy a ocultar, y se lo pude decir a Unai en persona, pero su respuesta fue la misma que hubiera dado cualquiera: ¿y tu qué hubieras hecho? Quien no diga lo mismo es que no ha estado ahí abajo sufriendo como un perro. Marcelino lo está haciendo, y si se lleva una alegría, que salte y le pegue 100 vueltas al estadio, faltaría más.