Refundar el Valencia no es ninguna opción, porque sería fundar otro club que no sería el nuestro, el del Bar Torino, el de 1919, el de todos los que lo han hecho grande a lo largo de 104 años de historia, el de nuestros abuelos y nuestros padres. En esto puede ser en lo único que soy intransigente, porque eso de refundar el club me parece una barbaridad de un punto descomunal.