El Valencia ha hecho aguas en las dos últimas jornadas y espera el duelo ante el Atlético Baleares con la esperanza de no volver a tropezar ya que de hacerlo empezaríamos a hablar de crisis. Este Valencia está muy justo, con bajas y sin fichajes es un equipo simple y poco competitivo. Bordalás ya no sabe cómo mandar mensajes indirectos a la propiedad aunque de momento no se ha pronunciado con la dureza que lo hicieron Marcelino o Javi Gracia.