Siempre se dice que contar con varios jugadores de calidad en la misma posición es un bendito problema para un entrenador, no falta razón en este argumento y es justo lo que le ocurre al Valencia en la banda izquierda. El problema de la plantilla es el desequilibrio que existe, con posiciones en las que abundan los futbolistas válidos y otras en las que cuesta encontrar a un elemento válido para el once. Pero lo que está claro es que los tres jugadores de banda izquierda no tienen sitio y hay que encontrar una solución.