Es un trámite para todas las partes pero, a su vez, se desprenden unas ganas inmensas de que se cumpla lo antes posible. La Generalitat Valenciana, a través de su Protectorado de Fundaciones, es el último obstáculo burocrático que debe superar la venta del 70,06% accionarial a Peter Lim. Y se espera su OK de forma inminente.