Habrá que acostumbrarse a un nuevo fútbol sin público, una circunstancia que sin duda alterará el ritmo de la competición tal y como está ocurriendo en el fútbol alemán. Antes de que se produjera el parón de las competiciones las victorias locales suponían el 43.3%, mientras que en la nueva normalidad los equipos de casa solo han ganado el 16,7% de los partidos.