Este martes se produjo la buena noticia que esperaban tanto Rober Ibáñez como su familia y todo el valencianismo. Llegó el alta hospitalaria tras dejar atrás la neumonía que tantos problemas le dio durante la pasada semana y el futbolista ya reside en su domicilio particular a la espera de poder volver a integrarse en la dinámica de trabajo diario del Valencia CF.