Kiek Boned, valenciano de 37, un tipo extraordinario en las distancias cortas, con un abuelo genial que era oyente mío de la radio, el mejor jugador valenciano de fútbol sala de todos los tiempos, 2 veces campeón del mundo y de Europa con la selección española, 180 partidos internacionales, mejor jugador del mundo en 2009, vamos, una institución de este deporte. Tuvo que marcharse a Murcia para poder jugar al mayor nivel a lo que sabía, porque aquí, salvo los proyectos que van y vienen, no hubo nunca esa posibilidad.