El equipo filial que el Ros Casares tenía en Primera Nacional desaparecerá la próxima temporada. Pese a que el senior ha estado luchando hasta última hora por el ascenso, la manager general, Carme Lluveras, tiene decidido recortar la cantera.
Se trata de una decisión polémica, pero basada, por una parte, en los esfuerzos económicos que se hacen en el primer equipo y, por la otra, en que el club asume cada año que muchas de sus jugadoras emigran por la falta de oportunidades para dar el salto con las ‘mayores’.