Cuando Madrid y Barcelona se quejan de los arbitrajes, o muere un gatito o es para abandonar la Liga a toda prisa. Una vergüenza en cualquier caso, porque no hay por donde cogerlo. Pero es desde ayer, cuando al Barça le pitaron un penalti a favor para abrir el marcador contra el Eibar, corre una estadística que da miedo: desde el 14 de febrero de 2016, al conjunto azulgrana le han señalado 20 penas máximas a favor y ninguna en contra. NINGUNA.