Paradas Romero no tuvo suficiente con el arbitraje primero sibilino y después atroz, cuando pitó el inexistente penalti en las manos de Topal en el Iberostar y cederle una oportunidad de oro al Mallorca para empatar. En el túnel de vestuarios oyó a Adil Rami protestar e insultarle y así lo manifestó en su acta.