El gol de un premio reservado a una minoría. Los delanteros conocen perfectamente su sabor. Los centrocampistas lo prueban de vez en cuando. Para los defensas, en cambio, se trata de una zona restringida. Sin embargo, existe un rara avis en los zagueros. Una especie desarrollada contra natura y con olfato goleador. David Luiz o Ivanovic son uno de los representantes más destacados de esta raza, y, junto a ellos, también está Fabricio Coloccini.