El vestuario del Levante está empapelado no sólo con los clásicos mensajes de ánimo y de refuerzo psicológico que Juan Ignacio puso en las paredes a su llegada a Orriols, sino también de conceptos tácticos para el partido contra el Valencia. Por ese motivo, JIM ha negado el acceso esta semana a las cámaras que querían grabar dentro del santuario granota. No quiere darle ni una pista a Unai Emery sobre cómo afrontará el derbi.