Peter Lim aterrizó en Valencia el 25 de octubre de 2014 a las diez de la mañana, y abandonaba en su jet privado la capital del Turia el domingo a las doce del mediodía. Entremedias, veintiseis horas intensas y repletas de actividad para aprovechar una visita que fue mucho más que una simple carta de presentación ante la hinchada.