El Lucentum, tras las dudas de las últimas jornadas, sufrió de lo lindo para volver a la buena senda y afianzarse de la mano de Freire y Dewar en la zona alta de la clasificación. Con un claro dominio de las defensas sobre los ataques, el choque estuvo siempre muy igualado al contrarrestar los alicantinos, gracias al triángulo formado por Llompart, Barnes e Ivanov, las acometidas del conjunto vasco en los dos últimos cuartos.