Mi maestro en esto del periodismo ha sido Julio Insa. Lo digo orgulloso y eso que no siempre hemos tenido una buena relación. Hubo años muy duros en los que incluso nos enfrentemos, pero al final, el cariño y el respeto, y el sentido común, se impusieron a todo lo demás. No hablamos todos los días ni todas las semanas, pero cuando lo hacemos nos reímos mucho.