La derrota del domingo frente a Osasuna (0-4) en el José Rico Pérez fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de la directiva del Hércules, que destituyó al técnico Esteban Vigo por la mala situación del equipo. Últimos, con 26 puntos y a cuatro de la salvación, los alicantinos se preparan para un cambio de rumbo a la desesperada.