El preparador taronja comentó tras el partido que la clave estuvo “en nuestros problemas de fluidez ofensiva. El equipo está jugando mal, y cuando nunca llegas a 70 puntos es muy complicado ganar partidos. El equipo pone coraje pero el equipo está mal en ataque, no juega con buenos porcentajes y así es muy difícil”.
Sobre esta poca fluidez, “algunos son tiros cómodos, pero es evidente que nos cuesta. Cuando no está Van Rossom nos cuesta mucho y él no puede hacerlo todo. El problema es la fluidez ofensiva”.