El Villarreal inició el viernes una ambiciosa e ilusionante campaña de abonos en la que el club, tal y como reconoció su presidente Fernando Roig, aspira a superar de nuevo los 20.000 abonados y la acogida con solo dos días ha sido espectacular. Para ello, el Submarino ha mantenido los precios con respecto la temporada anterior e incluso los ha bajado en algunas zonas de El Madrigal, por lo que más del 75 por ciento de los pases disponibles cuestan hasta 250 euros.