El regreso del puto Valencia. Me gusta cuando se leen estas cosas en las redes sociales o incluso en los medios de comunicación. Quizá alguno espera que el equipo salga ahora en los partidos con un cuchillo en la boca y vestido como si fuera Rambo, que no he visto eso en ningún encuentro del Getafe. Pero sí que todos deseamos que haya un aumento notable en la competitividad, en el carácter, en la intensidad (especialmente fuera de casa, donde los dos últimos años han sido un desastre).