El 23 de Mayo de 2001 es un día que nunca se olvidará en el imaginario colectivo de Valencia CF. Ese día fue el de la Final de Champions League frente a un conjunto alemán, el Bayern de Munich. Para el recuerdo ese penalti de Pellegrino que detiene Kahn, las lágrimas de un Cañizares que no encontraba el consuelo necesario en los jugadores rivales… aquella Final fue el golpe más duro que ha recibido el conjunto che en toda su historia. Fue contra un equipo alemán… como en el partido de mañana.