Un domingo por la tarde, encima de Elecciones Generales, el momento del fútbol cuando era uno niño, se juega un partido en Madrid, en el Bernabéu, y el Madrid lo gana 10-2 contra un Rayo que se tira una hora con 9, siendo el arbitraje extraño, allí pocas veces son normales, y con un entrenador, Paco Jémez, que es un caliente y le gusta venirse arriba verbalmente.