La renovación de Ferran Torres con el Valencia es algo en lo que el club lleva trabajando mucho tiempo, desde que estaba Mateu Alemany como director general de la entidad, y que por distintas razones no se ha podido concretar, aunque todo parece indicar que está cerca, muy cerca. Y es que el extremo de Foios, además de terminar su vinculación con la entidad de Mestalla el 30 de junio de 2021, y ser objeto de deseo de los clubes más importantes de Europa, tiene un deseo por encima de todos los demás: seguir triunfando en el equipo de su vida. Ese diferencial sólo lo tiene el Valencia, y es la llave para asegurarse el concurso de unos de los mejores futbolistas del mundo a su edad, aunque el premio Golden Boy le dejara sin un solo voto, poniendo de manifiesto que estos galardones no sirven para absolutamente nada…
Lo importante es que Ferran quiere seguir y el Valencia quiere que siga. Desde luego hay que estar a la altura de la apuesta en todos los sentidos, y si se confía en él como una de las piedras angulares del futuro, y se le quiere poner una cláusula de rescisión para que nadie pueda ni rozarle o que si lo hace pague el Nuevo Mestalla de golpe, su nómina debe estar en consonancia. Aquí ya estamos hablando de dinero, del que pida su agente y del que esté dispuesto a pagar el Valencia, pero si estamos ya en ese momento de las negociaciones, es que estamos muy cerca. Y como decimos, contando con la total voluntad del chico para quedarse en su casa, que al final es lo único que no se puede negociar con ese mismo dinero.